miércoles, 21 de marzo de 2012

Trascendiendo las cuestiones fisiológicas en el entrenamiento de la resistencia.

En este post vamos a tratar un tema mil y una vez tratado: el entrenamiento de resistencia. Sin embargo, al final enfocaremos el tema desde un punto de vista global en cuanto al entrenamiento integral (o lo que yo considero que debería ser el entrenamiento integral).

Si seguimos a Zintl, el taekwondo es un deporte que presenta una resistencia de base acíclica, es decir, una resistencia mixta de caracter aeróbico-anaeróbico:

  • Se caracteriza por un cambio irregular de las intensidades de carga: fases cortas de carga máxima (pocos segundos) se alternan con recuperaciones relativas.
  • El volumen total de las cargas interválicas es elevado.
  • Existe un cambio constante entre situaciones metabólicas anaeróbico-alactácidas, anaeróbico-lactacida y aeróbico, predominando la última. 
  • Tienen un promedio de lactato no superior a 6-8 mmol/l.
  • Se apoya en una capacidad aeróbica considerable y en la capacidad anaeróbica-alactácida para una rápida recuperación.
  • Se nutre de una movilización económica de las catecolaminas (adrenalina, noradrenalina), es decir,del mantenimiento suficiente de catecolaminas durante el esfuerzo, aunque puede un menor nivel de activación de estas hormonas para una determinada carga física y psíquica para sujetos no entrenados   en esta especificidad.
  • Su desarrollo está ligado a cargas interválicas y al cambio de formas motrices.

El mismo autor, sostiene que las finalidades del entrenamiento de la resistencia en deportes de tales características son las de crear la base para un entrenamiento amplio de la técnica y la táctica, incrementar la capacidad de recuperación durante las fases de baja carga durante la competición e incrementar la tolerancia psíquica al esfuerzo. De tal manera, podemos estipular los objetivos del entrenamiento de resistencia en el Taekwondo como sigue:
  • Ampliar la capacidad anaeróbico-alactácida.
  • Desarrollar la capacidad de cambio entre vías energéticas anaeróbica y aeróbica.
  • Fomentar la capacidad metabólica aeróbica en casos en los que el volumen de entrenamiento sea elevado (como ocurre en el alto rendimiento).

Una vez contextualizada esta capacidad en el Taekwondo de alto rendimiento, pasaremos a ver las propuestas metodológicas para su entrenamiento. A la vista de lo expuesto hasta aquí, el método que más se ajusta a los requerimiento es el Interválico Intensivo con intervalos extremadamente, cuyos principios son:
  • Máxima intensidad de ejecución: 90%-100% de la velocidad de competición.
  • Duración de los intervalos: 5-8 segundos.
  • Pausas: 15-20 segundos entre intervalos (30-60 segundos entre asaltos) y 5-10 minutos entre bloques (combates).

Este entrenamiento debe de presentar una forma de ejecución lo más próxima a la competición posible, con la finalidad de que las adaptaciones se produzcan de la forma más específica posible para el gesto técnico de la modalidad. Además, debemos tener en cuenta la distribución y volumen de las cargas en la competición, y en consecuencia ajustar los tiempos (duración de los intervalos, asaltos y combates, con sus respectivas recuperaciones, tal y como se indicó arriba). Una vez explicado esto, se puede deducir los diferentes tipos de tareas que podemos plantear: asaltos dirigidos tanto a paok, peto, mit, etc, respetando los criterios anteriormente expuestos. Si, cumplimos estas condiciones estaremos asegurándonos que, a nivel fisiológico, se están produciendo los efectos que este tipo de entrenamiento provoca, y que son los que el taekwondo require:
  • Utilización de los depósitos de fosfato.
  • Iniciación de la glucólisis anaeróbica.
  • Estimulación de la vía energética aeróbica para reponer el fosfato (durante los descansos).

Trascendiendo las cuestiones fisiológicas en el entrenamiento de la resistencia.
Si definimos desde un punto de vista globalizador la cualidad de resistencia, podríamos afirmar que esta es la capacidad psico-volitiva de soportar el esfuerzo. Y es la parte "psíco" (desde el punto de vista de su influencia en el éxito en los deportes de situación) de la que nos olvidamos la mayoría de las veces cuando programamos el entrenamiento de resistencia. Al preparar a nuestros deportistas para soportar el esfuerzo concreto que nuestra la modalidad deportiva les va a exigir nos centramos en cuestiones fisiológicas: tipo de vía metabólica que intervienen, sustratos energéticos implicados, volúmenes e intensidades de intervalos, etc.  ¿Y la parte cognitiva, perceptiva, decisional?¿No deberíamos, también, preocuparnos de que nuestro deportista perciba y decida correctamente, dándole solución a situaciones tácticas aún en estado de fatiga y siempre desde su modelo de combate?¿No deberíamos, entonces, incluir en el diseño de nuestras tareas vriables y consignas que nos permitan  generar adaptaciones y operativizar comportamientos en tales situaciones?


En mi opinión, este es el verdadero sentido del trabajo de la resistencia en deportes de situación, poder resolver situaciones tácticas en situaciones de fatiga. Desde mi punto de vista, el fin último del entrenamiento en este deporte, es la operacionalización de patrones de respuesta tácticos en función de un modelo de combate, por lo que no tiene sentido descontextualizar el trabajo de resistencia de este fin último o realizarlo con patrones motores aislados de la situación concreta en los que deben ser utilizados. Entonces, los intereses del entrenamiento de resistencia varían y ya no solo debemos prestar atención a cuestiones fisiológicas, si no que debemos diseñar y ejercicios (teniendo en cuenta lo anteriormente mencionado) que obliguen al deportista a resolver problemas. Para ello debemos prestar atención a diferentes cuestiones:


  • La apertura de las tareas: deben incluir tareas con cierto grado de incertidumbre.
  • La emoción: las situaciones tácticas no se pueden desligar de las emociones (pues la percepción está condicionada por la conciencia y la emoción). 
  • La concentración: es condición indispensable para dar respuestas acertadas a las situaciones del lance deportivo. Debemos ser capaces de mantener la concentración en situaciones de fatiga y tensión, y esto se tiene que entrenar.
  • Los diferentes principios del modelo de combate: si queremos optimizar conductas tácticas debemos ceñirlas a situaciones concretas, en las que se manifiesten determinados principios de nuestro modelo de combate. No pueden ser tareas con consignas o variables genéricas.

Para aclarar un poco todo esto, pondré un ejemplo de tarea encaminada a trabajar la resistencia y a solucionar una situación en superioridad en el marcador en la que, aparentemente, no es necesaria una gran resistencia (puesto que esta siempre la asociamos a pegar-atacar).

  • A: Competidor que trabaja. B: compañero que ayuda.

  • Descripción: El competidor A, realiza 5 segundos de golpeo continuado a máxima velocidad, seguido de una situación en la que debe defender un marcador de 3-0 a favor. Realizar 4 veces (5''+25''=30''x4= 2'). Realizar 3 asaltos con 40'' de recuperación. 

En este caso concreto, estamos generando las adaptaciones necesarias a nivel fisiológico, pues estamos respetando los tiempos e intensidades de la modalidad y, además, estamos operativizando una comportamiento táctico concreto relacionado con nuestros principios defensivos.


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