jueves, 29 de enero de 2015

LAS LESIONES DEPORTIVAS ASOCIADAS A LA PRÁCTICA DEL TAEKWONDO DE ALTO NIVEL.

Resumen.

El taekwondo es un deporte de contacto con un alto ratio de lesiones por cada 1000 horas de exposición. Las lesiones más comunes son las contusiones, seguidas de lesiones articulares y esguinces. Los tejidos más afectados son los articulares, seguidos del tejido óseo. Las regiones más afectadas son las extremidades inferiores, principalmente, rodillas, tobillos y pies. La mayor parte de las lesiones se producen por traumatismos directos recibidos. Es necesario implementar medidas preventivas para reducir la prevalencia.

Palabras claves.

Lesiones taekwondo, Prevalencia lesional, Extremidad inferior, Rodilla, Contusiones.

Introducción.

Las lesiones son una realidad inherente a la práctica deportiva, que en mayor o menor medida provocan una alteración, porque requieren una interrupción total o parcial del proceso de entrenamiento1. Una lesión es una alteración musculoesquelética de nueva aparición debida a la competición y/o entrenamiento que recibe atención y vigilancia, con independencia de sus consecuencias en cuanto a la ausencia de competición o del entrenamiento2,3. Se produce por una transferencia de energía que excede la capacidad del cuerpo de mantener la integridad estructural y/o funcional4.

Conocer las características concretas de cada deporte nos permite abordar mejor la preparación de las competiciones, de igual manera, conocer las características concretas de las lesiones asociadas a cada práctica deportiva nos permitirá implementar medidas para prevenirlas, mitigar sus daños o mejorar la rehabilitación tras padecerlas. La prevalencia (en entrenamiento y competición), regiones corporales, tejidos afectados, mecanismos de producción, desequilibrios artro-musculares, son algunos de los múltiples factores que se deben tener en cuenta.

Prevalencia lesional en taekwondo.

La prevalencia es la cantidad de lesiones que padecen los deportistas por tiempo de exposición a la práctica de un deporte. En taekwondo, Lystad et al.4 presenta un ratio de lesiones de 79.3 por cada 1000 h de exposición, Ziaee et al. de 69.5, Beis et al 12 20.55 y Varkiane et al.22  19.09. Los datos arrojados por los diversos estudios son variables, puesto que el mayor ratio encontrado fue de 168.3714 y el menor de 19.0922. Sin duda, es debido a la diversidad de la muestra de los diferentes estudios, puesto que la prevalencia parece disminuir cuanto mayor es el nivel de los participantes, ya que los dos estudios con ratios menores son referidos a competencias nacionales de primer nivel12,22. Así mismo, cabe destacar que las lesiones en taekwondo se han visto reducidas en un 18.4% desde la temporada 2008-2009 según la WTF26 y en un 16.2% desde la introducción de PSS y IVR (Video repaly)26. Sin embargo, todos valores elevados al compararlos con otros deportes15.

Estudio
Hombres
Mujeres
Zemper and Pieter 7
127.4 (79 to 175)
90.1 5 (51 to 130)
Pieter et al. 8
139.5 (94.0 to 185.1)
96.5 (39.5 to 153.5)
Pieter et al. 9
51.3 (91.0 to 101.5)
47.6 (18.4 to 113.6)
Pieter and Zemper 10
95.1 (84.7 to 105.4)
105.5 (89.8 to 121.1)
Koh et al 11
120.81 (92.91 to 148.7)
90.05 (61.42 to 118.7)
Beis et al.12
20.55 (11.8 to 29.3)
36.41 (18 to 54.8)
Kazemi and Pieter13
79.91 (53.4 to 106.4)
25.25 (3.1 to 47.4)
Pieter et al. 14
168.37 (110.9 to 225.8)
153.01(124.1 to 181.9)
Yiesmiri et al.15
39.47 (17.6 to 61.4)
32.41 (8.8 to 56)
Ziaee et al.25
69.51 (55.4 to 83.6)

Lystad et al. 17
59.93 (51.16 to 69.77)

Varkiane et al.22
19.09

TABLA 1: RATIO DE LESIONES POR 1000 HORAS DE ESPOSICIÓN (95% INTERVALO DE CONFIANZA) PARA DEPORTISTAS DE TAEKWONDO.

Si bien es cierto, pocos estudios diferencian entre la prevalencia de lesiones en competiciones y entrenamiento, puesto que la mayoría se sirven de datos obtenidos en competición. Fernández5 muestra que durante el proceso de entrenamiento se producen más del triple de lesiones que en competición. Altarriba-Bates et al.19 que observó una cifra del 61.1% de lesiones acontecidas durante el entrenamiento (n=1026), valor que descendió en el periodo de precompetición (15 días antes) hasta el 23.3% (n=391) y, finalmente, el porcentaje durante la competición fue el 15.6% (n=261).

Contrario a estos datos, Kazemi et al20, reportaron que el 54% aconteció en competición y solo el 36% durante el proceso de entrenamiento. Así mismo, García et al.6, en un estudio con 63 deportistas de la selección mexicana concretaron que el 56.41% se produce en el periodo competitivo, el 28.39% en la preparación específica y el 15.18% durante la preparación general.
Si bien, los estudios actuales no nos permiten concretar si existe una mayor prevalencia en competición o en entrenamientos, si podemos afirmar que el taekwondo es un deporte con un alto índice lesional.

Regiones corporales afectadas.

En este aspecto, los estudios parecen coincidir en que la región corporal más afectada son las extremidades inferiores4,5,6,18.  Un estudio con deportistas de nivel nacional e internacional, observó que el 50% de las lesiones están localizas en las extremidades inferiores, concretamente el 1% en la cadera, 11% muslo, 20% en la rodilla, el 8% en la pierna, 16% en el tobillo y el 14 % en el pie5. Similares datos pueden observarse en otro estudio, donde la rodilla (21.1%, n=426), pie (17.1%, n=345), tobillo (12.1%, n=245), muslo (11.8%, n=239) fueron las principales regiones afectadas por procesos lesionales sufridos por los miembros de la selección española, atendidos por los servicios médicos del Centro de Alto Rendimiento de San Cugat,  a lo largo de dos ciclos olímpicos (2000-2004 y 2004-2008)21. Es curioso que no existan diferencias de género en cuanto a lesiones padecidas en la rodilla, ya que los estudios muestran que las mujeres poseen un mayor índice de lesiones en esta articulación27, 28.

En cuanto a las  lesiones sufridas por las extremidades superiores, algunos estudios arrojan los siguientes resultados 19% del total (hombro 1%, antebrazo 1% y mano 17%)5, en otros supuso el 10.45% (muñeca y mano 8.1%, hombro 1%, codo 0,6%, antebrazo 0.6%, brazo, 0,15%)20 y 11.21%6, igualmente demuestra Lystad et al. (11.6%)6. Sin embargo, a pesar de las evidencias, un estudio realizado por Varkiani et al.22 con atletas iranís afirma que las extremidades superiores fue la región corporal más afectada por las lesiones (36.4%). Lo que sí parece ser una evidencia clara, es que esta región se ve más afectada desde la inclusión de los sistemas electrónicos de puntuación (PSS)5.
Otras regiones afectadas en menor medida son la cabeza 2%, cuello 1%, tronco 6% 5, aunque  estos valores se incrementan si solo se contemplan datos de competiciones (21.1% cabeza y cuello y 7.2% en el tronco)17. Y los estudios atribuyen el bajo nivel del deportista como principal causa para sufrir lesiones en estas áreas corporales.

Tejidos afectados y tipo de lesión.

Conocer los tejidos afectados y el tipo de lesión es fundamental para establecer medidas preventivas que ayuden a reducir la prevalencia. Las lesiones afectan el 11% al tejido tendinoso, 20% al tejido muscular, 23% al teijido óseo, el 40% al tejido articular y el 6% a otros tejidos5.

En cuanto al tipo de lesiones, una revisión de la literatura científica nos muestra que las contusiones son las lesiones más comunes 4, 10, 12, 19, 21, 22. El segundo tipo de lesiones más común son los esguinces y lesiones articulares 18. Datos similares fueron encontrados por Fernández5, las principales lesiones son traumatismos leves (38%), seguidos por lesiones articulares en miembro inferior, representando el 93,75% de las lesiones totales producidas en el tobillo y el 33,32% de las ocurridas en la rodilla.

Este autor, concretamente, encontró los siguiente datos respecto al tipo de lesiones sufridas por los taekwondistas: las rotura muscular de 1º grado 1%, rotura muscular de 2º grado 3%, rotura muscular 3º grado 0%, esguince de 1º grado 3%, esguince 2º grado 18%, esguince 3º grado 8%, lesiones traumáticas leves 38%, fracturas óseas 7% y otros tipos 23% (contracturas, lumbalgias, bursitis, etc.).

Mecanismos de producción de lesiones.

El principal mecanismo de producción son los traumatismos directos. Recientes estudios han demostrado que recibir una patada o golpe defensivo (primera causa de lesión) generó significativamente más lesiones que recibir un golpe o patada ofensiva (segunda causa de lesión)23. Así mismo, Kazemi et al24 informó de que 43.94% de las lesiones fueron causadas por recibir un golpe y 34.68% de las lesiones se atribuyeron a realizar un golpeo. Además, las numerosas lesiones articulares, parecen causadas por la gran cantidad de desplazamientos a alta velocidad, de apoyos unipodales y la alta dificultad de técnicas realizadas a la máxima velocidad.

Conclusiones.

Debido a la alta prevalencia lesional del taekwondo, es necesario contemplar esta realidad tanto en entrenamientos como en competiciones. A pesar de verse reducido el número de lesiones tras las adaptaciones en el reglamento y la introducción de sistemas electrónicos de puntuación, es necesario valorar el nivel de los deportistas antes de afrontar una competición, puesto que un déficit de nivel en el atleta incrementa el riesgo de que padezca una lesión.

Si tenemos en cuenta que el principal tipo de lesión son las contusiones, se debe mejorar el equipamiento de protección de los deportistas, puesto que estas son causadas por traumatismos directos, principalmente cuando se recibe un impacto y en menor medida cuando se propina al adversario. Un ejemplo de ello, es que en las extremidades superiores la mayor incidencia lesiva se concentra en el área funcional de la mano, donde las protecciones oficiales permiten una alta exposición de la misma. Los entrenadores deben insistir en que los deportistas se protejan tanto como sea posible en las sesiones de entrenamiento especialmente en manos, antebrazos, piernas y pies.

El taekwondo es un deporte con una alta exigencia coordinativa, ejecutado en rangos de movilidad articular amplio y velocidades máximas, con una gran cantidad de apoyos unipodales y combinando ambas piernas. Esto explica que los esguinces y lesiones articulares sean la segunda causa de lesión y los tejidos más afectados sean los articulares (capsulas, ligamentos, meniscos, etc.) representando un amplio porcentaje de las lesiones sufridas en los tobillos y rodillas indiferentemente del género del deportista. Es necesario incluir protocolos preventivos para lesiones articulares en estas estructuras, para ello es necesario valorar y corregir posibles desequilibrios artromusculares, mejorar la técnica y coordinación específica, así como la propiocepción articular.

El ratio de lesiones musculares es reducido en comparación con otros deportes altamente coordinativos y de ejecuciones rápidas, debido a la gran exigencia de flexibilidad de los tejidos. Al entrenamiento de la flexibilidad se le dedica gran cantidad de tiempo desde las etapas de formación, convirtiéndose de facto en un trabajo preventivo además de necesario para la ejecución técnica.

Referencias. 

1.       Van Mechelen W, Hlobil H, Kemper H. Incidence, severity, etiology and prevention of sports injuries. Sports Med. 1992; 14:82-99.

2.       Junge A, Engebretsen L, Alonso JM, Renstrom P, Mountjoy M, Aubry M,  et al. (2008). Injuries surverllance in Multi-Sport events: the International Olympic Commitee Approach. BR J Sports Med. 2008; 42: 413-21.

3.       Fuller CW, Ekstrand J, Junge A, Andersen TE, Bahr R, Devorak J, et al. (2006) Consensus staement on injury definitions and data collection procedures in studies of football (soccer) injuries. Clin. J. Sport Med. 2006; 16:97-106.

4.       Lystad RP, Pollar H, Graham PL. (2009). Epidemiology of injuries in competitión taekwondo: A meta-analysis of observational studies. J. Science and Med. In Spotrs 2009; 12: 614-21.
5.       Fernández J. (2010). Epidemiología Lesional en Taekwondo. Congreso Federación Gallega TKD.

6.       García S, Ramírez C, Gama A. (2008) Incidencia de lesiones deportivas de la selección mexicana de taekwondo. México. Redimer.com

7.       Zemper ED, Pieter W (1989) Injury rates during the 1988 US Olympic Team Trials for taekwondo. Br J Sports Med 23: 161-164.

8.       Pieter W, van Ryssegem G, Lufting R, Heijmans J (1995) Injury situation and injury mechanism at the 1993 European Taekwondo Cup. J Hum Movem Stud 28: 1-24.

9.       Pieter et al. Pieter W, Bercades LT, Heijmans J (1998) Injuries in young and adult Taekwondo athletes. Kines 30: 22-30.

10.   Pieter W, Zemper ED (1999) Injuries in adult American taekwondo athletes. Fifth IOC World Congress on Sport Sciences, Sydney, Australia.

11.   Koh JO, de Freitas T, Watkinson EJ (2001) Injuries at the 14th World Taekwondo Championships in 1999. Int J Appl Sports Sci 13: 33-48.

12.   Beis K, Tsaklis P, Pieter W, Abatzides G (2001) Taekwondo competition injuries in Greek young and adult athletes. Eur J Sports Traumatol Relat Res 23: 130-136.

13.   Kazemi M, Pieter W (2004) Injuries at the Canadian National Tae Kwon Do Championships: a prospective study. BMC Musculoskelet Disord 5: 22.

14.   Pieter W, Zairatulnas W, Thung JS (2005) Competition injuries and their mechanisms in Malaysian taekwondo athletes. First Asia Pacific Sports Science Conference, Kota Kinabalu, Malaysia.

15.   Yiemsiri P, Loharjun K, Khunphasee A (2008) Incidence of injuries in taekwondo Thailand championships 2005. J Thai Rehabil Med 18: 37-41.

16.   Pieter W, Fife GP, O’ Sullivan DM (2012)

17.   Lystad RP, Graham PL, Poulos RG (2013) Exposure-adjusted incidence rates and severity of competition injuries in Australian amateur taekwondo athletes: a 2-year prospective study. Br J Sports Med 47: 441-446.

18.   Hssin N, Ouergui I, Haddad M, Paunescu C, Paunescu M, Chamari K. (2014) Injuries in Taekwondo. En Haddad M, (coord.) Performance optimization in taekwondo: from laboratory to field. Foster City, USA. Omics Group Ebooks.

19.   Altarriba-Bartes A, Drobnic F, Til L, Malliaropoulos N, Montoro JB, et al. (2014) Epidemiology of injuries in elite taekwondo athletes: two Olympic periods cross-sectional retrospective study. BMJ Open 4: 004605.

20.   Kazemi M, Shearer H, Choung YS (2005) Pre-competition habits and injuries in Taekwondo athletes. BMC Musculoskelet Disord 6: 26.

21.   Altarriba-Baltés A, Nieto JL, Turmo A, Drobnic F, Vela JM, Til-Pérez Ll. (2011) Utilización de un método de codificación para el estudio y seguimiento epidemiológico de la patología deportiva. Evaluación de dos períodos olímpicos con el equipo nacional de taekwondo. Apunts Med Esport. 2011;46(169):3-9.

22.   Varkiani ME, Alizadeh MH, Kazemi M, Nazari H, Ghafoorian A (2013) Taekwondo Competition Injuries in Iranian Premier League: A Prospective Study. International Journal of Sport Studies 3: 542-548.

23.   Ünveren A (2013) The research of Turkish national taekwondo athletes’ injury states and their reasons. European Journal of Experimental Biology 3: 224-228.

24.   Kazemi M, Chudolinski A, Turgeon M, Simon A, Ho E, et al. (2009) Nine year longitudinal retrospective study of Taekwondo injuries. J Can Chiropr Assoc 53: 272-281.

25.   Ziaee V, Rahmani S, Rostami M (2010) Injury rates in iranian taekwondo athletes: a prospective study. Asian Journal of Sport Medicine Vol 1, No1, Mach 2010.

26.   Viscogliosi P (2012) World Taekwondo Federation Médical Report. http://www.worldtaekwondofederation.net/medical-report.

27.   Myklebust G, Maehlum S, Holm I, et al. A prospective cohort study of anterior cruciate ligament injuries in elite Norwegian team handball. Scand J Med Sci Sports 1998;8:149–53.


28.   Soderman K, Alfredson H, Pietila T, et al. Risk factors for leg injuries in female soccer players: A prospective investigation during one out-door season. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc 2001;9:313–21.

Este artículo podéis encontrarlo también en MasTKD.com:

http://mastkd.com/2014/11/lesiones-deportivas-asociadas-al-taekwondo

jueves, 23 de octubre de 2014

Entrenamiento Interválico en Taekwondo I: contextualización.

Recientes estudios ha demostrado los beneficios del entrenamiento interválico durante los periodos competitivos en deportes cuyos calendarios presentan una alta densidad competitiva. Se ha podido constatar que no solo se mantienen los niveles de resistencia iniciales obtenidos tras periodos de preparación o pretemporada, sino que estos se han incrementado. Por este motivo, merece la pena estudiar tales propuestas y ver su aplicación al taekwondo de alto nivel, ya que la alta densidad competitiva exige unos niveles de desempeño óptimo a los atletas a la vez que reduce el tiempo para la preparación. 

El taekwondo es un deporte que requiere de altos niveles de desempeño aeróbico y anaeróbico. Los deportistas se ven obligados a realizar un gran número de acciones de alta intensidad y corta duración, de forma repetida y aleatoria, con periodos de menor intensidad con una duración variable en los cuales deben reponerse de las fases de esfuerzo.

En su estudio Physiological responses and percived exertion during international taekwondo competition (2009), Bridge, Jones and Drust, analizaron la respuesta fisiológica durante una competición internacional. Analizaron el ritmo cardíaco al final de cada asalto, la concentración de lactato y el esfuerzo percibido (a través de la escala 6-20 de Borg). Los resultados obtenidos se muestran en la siguiente tabla:


En conclusión, el taekwondo de alto solicita respuestas cardiovasculares elvadas cercanas al máximo, altas concentraciones de lactato en sangre y un incremento en la percepción subjetiva del esfuerzo. Por ello en la planificación de los entrenamientos se deben incluir ejercicios que estimulen tanto el sistema aeróbico como anaeróbico. "Los mismos autores recomiendan: los entrenamientos de taekwondo deben incorporan actividades comparables: intervalos de recuperación como los observados durante la competición deben proporcionar un estímulo adecuado para el acondicionamiento."  
                             
La alta densidad competitiva limita el tiempo disponible para dedicar a la preparación, lo que obliga a los técnicos a enfatizar en los objetivos y contenidos de carácter técnico-táctico. Sin embargo, la preparación física no debe ser dejada de lado, y se han de buscar estrategias que favorezcan el mantenimiento o aumento del desempeño condicional. Para ello es necesario encontrar estrategias integradas o suficientemente económicas para lograr los objetivos.

Imagen tomada durante la realización de una de las pruebas Grand Prix, pruebas que son ejemplo de la modificación de los calendarios y de la alta densidad competitiva del Taekwondo Actual. 
El entrenamiento interválico de alta intensidad nos permite cubrir estas necesidades. Recientes estudios (Dupont, G., Akakpo, K., Berthoin, A.; 2014) han demostrado que utilizando un protocolo de entrenamiento interválico de alta intensidad dos veces por semana combinado con la programación técnica se ha mejorado la condición física durante la temporada sin afectar al desempeño técnico-táctico. Tras los test realizados se observó mejoras en la VAM asociadas a la mejora en e VO2max (potencia aeróbica máxima) y en el metábolismo anaeróbico asociado a mejoras en la actividad enzimática, hipertrofia selectiva de las fibras implicadas (tipo IIb) y mejoras neurales (reclutamiento y coordinación). Todas estás adaptaciones son deseables para el desempeño del TKD de alto nivel.



















miércoles, 8 de octubre de 2014

La resistencia en el TKD: taxonomía para su planificación.

En este post, os presentamos una taxonomía para estructurar la Resistencia dentro del entrenamiento del taekwondo. Como podréis comprobar, se ha estipulado tres niveles de aproximación hacia las manifestaciones de Resistencia que se requerirán en la práctica del TKD, siendo una guía útil para la planificación de esta cualidad. Además, en esta clasificación hemos añadido los métodos que consideramos más adecuados para el desarrollo de las manifestaciones concretas en cada etapa.

Pincha en la imagen para aumentarla. 


jueves, 4 de septiembre de 2014

Análisis biomecánico del Dolyo Chagui.

En este post se expondrá el análisis biomecánico de una de las técnicas más comúnmente utilizada por los deportistas durante los combates: el dolyo chagui. Para ello volveremos a servirnos de los estudios realizado por el Dr. Ramón Olivé durante el año 2005 con los deportistas del equipo español de taekwondo y los datos que este mismo proporciona. 

En su estudio, para ver el comportamiento de los grupos musculares más representativos del tronco, cadera y extremidades inferiores, así como las fuerzas que se generan tanto en la pierna de apoyo como en la de impacto, el Dr. Olivé, aunó la señal EMG, la utilización de la plataforma de fuerzas y la videografía. Para ver la implicación de cada grupo muscular y las fuerzas generadas, se ha dividido la técnica en tres periodos en función del momento en que se produce el contacto de la pierna de apoyo sobre la plataforma de fuerzas: Periodo I (apoyo bipodal), Perido II (apoyo Unipodal), Periodo III(impacto).

Los datos que se exponen no son absolutos para todos los individuos, pues pueden variar en función de la anatomía y capacidad técnica. Sin embargo, son una referencia fiable para comprender la biomecánica de esta técnica, puesto que al estudio se han sometido deportistas de alto nivel con un desempeño motor muy elevado. 

Biomecánica de la técnica Dolyo Chagui.

En la primera fase de la técnica la cadera de apoyo se encuentra en una flexión de 69,42º y una abducción de 16,04º , mientras que la cadera de impacto presenta una flexión de 23,87º y una adducción de 2,14º. Alcanza la máxima flexión la cadera de impacto (131,6º).

Durante la segunda fase o de apoyo unipodal de cadera de apoyo se encuentra con una flexión de 51,08º y una abducción de 0,52º , presenta una escasa variación del rango de movilidad con respecto a la fase I y se está preparando para controlar la estabilidad de la pelvis para permitir proyectar la extremidad de impacto. Mientras la cadera de impacto presenta una flexión de 23,35º y una abducción de 2,64º. En esta fase, la pierna de apoyo alcanza su máxima extensión 18º, flexión 85º y aducción 1,2º. 

Durante la fase III, o de impacto propiamente dicha, la pierna de apoyo presenta una flexión de 28,75º y una abducción de 50,73º  y la cadera de impacto presenta una flexión 80,58º y una abducción de 57,65º. Durante esta fase alcanza su máxima abducción 58,6º de la pierna de apoyo.


viernes, 22 de agosto de 2014

La fuerza en el taekwondo: taxonomía para su planificación.


En este post, os presentamos una taxonomía para estructurar la Fuerza dentro del entrenamiento del taekwondo. Como podréis comprobar, se ha estipulado tres niveles de aproximación hacia las manifestaciones de fuerza que se requerirán en la práctica del TKD, siendo una guía útil para la planificación de esta cualidad. Además, en esta clasificación hemos añadido los métodos que consideramos más adecuados para el desarrollo de las manifestaciones concretas en cada etapa, y hemos justificado el por qué de esa elección y que objetivos perseguimos con cada uno. 

Clicar en la imagen para ampliar. Esperamos que os sea útil.



jueves, 27 de marzo de 2014

Suplementación con monohidrato de creatina y Taekwondo.

Las ayudas ergogénicas son habituales en el deporte de alto nivel, bien porque el organismo es sometido a un excesivo "estrés" fisiológico provocado por el entrenamiento y necesita un aporte extra de alguna sustancia o nutriente para recuperar el nivel óptimo, o bien porque pueden aportar mejoras al desempeño del deporte.


Pero ¿por qué es interesante la suplementación con monohidrato de creatina en el taekwondo? Para comprender esto, explicaremos brevemente las exigencias fisiológicas del taekwondo. El taekwondo es un deporte en el cual el éxito viene dado mediante acciones explosivas, contracciones musculares de alta intensidad y corta duración, pero que se han de repetir durante todo el combate. Estás acciones, se deben repetir durante todo el combate, de forma intermitente y aleatoria. A nivel metabólico, estás acciones de alta intensidad y corta duración se encuentran en la vía de los fosfágenos (anaeróbica aláctica), que utiliza cómo sustrato energético el propio ATP muscular y la fosfocreatina (PCr). Aunque la suma de estas acciones de manera repetida, puede agotar dichos sustratos energéticos y favorecer que a lo largo del combate otras rutas metabólicas: anaeróbica láctica (para seguir reponiendo el ATP) y aeróbica (para eliminar H+ y CO2).

Para poder comprender correctamente estos procesos metabólicos y como la suplementación con creatina (Cr) nos puede ayudar, explicaremos brevemente las necesidades energéticas del músculo para su contracción. Para que se produzca una contracción muscular es necesario que el ATP sea hidrolizado en la célula muscular para producir energía. La hidrólisis de un mol de ATP produce, en presencia de un mol de agua y un átomo gramo de Mg++, un mol de adenosina 5’-difosfato (ADP), un átomo gramo de fosfato inorgánico (Pi), otro de hidrogenión (H+) y 31.8 kJ de energía. Tras este proceso, el ATP debe ser repuesto para asegurar la producción de energía para una nueva contracción muscular. Cómo ya sabemos,  esta reposición en acciones de alta intensidad y corta duración se produce mediante la fosfocreatina cómo muestra la siguiente imagen:

PCr + ADP + H+ <----> Cr + ATP

 La concentración normal de total Cr (Cr + PCr) es de unos 125 mmol/kg músculo seco (Balsom et al., 1994), estando el 65% fosforilada en forma de fosfocreatina en reposo (Connet, 1987; Casey et al., 1996a). La supelentación con Cr parece que puede elevar la concentración de Cr intramuscular, por lo su posible efecto ergogénico puede suponer que: : 1) una mayor [PCr] proporciona más ATP para la contracción muscular en ejercicios de corta duración y elevada intensidad, 2) una mayor [PCr], junto con ADP y H+ produciría ATP y Cr durante el esfuerzo, lo que amortiguaría parte de la  bajada del pH y 3) el incremento del transporte de energía dentro de la célula producido por la Cr podría mejorar el desempeño en esfuerzos aerobios e intermitentes de alta intensidad, debido principalmente a que pueda tener un efecto amortiguador sobre el descenso del pH intramiocitario en esfuerzos intensos, ya que una mayor [PCr] intramiocitaria atenúa la caída de la [ATP] intramiocitaria, con la que la glucogenólisis se retrasa, tamponándose la caída del pH y teniendo en cuenta que la glucogenólisis se inicia prácticamente al comienzo del ejercicio intenso, mayor [PCr] intramiocitaria disminuiría la [H+] para producir ATP.

Parece obvio que tras lo expuesto, la suplementación con monohidrato de creatina en taekwondo es adecuada para incrementar el rendimiento. La duda surge ahora en cómo administrar la suplementación. Existen diferentes propuestas, hay autores que proponen una suplementación "aguda": Francaux et al. (2000), según los cuales la ingesta propuesta es de 21g Cr/día durante 14 días, Harris et al. (1993), en el que la suplementación de Cr en su estudio fue de 30g/día durante 6 días o Nelson et al. (2000), según los cuales el aporte debería ser 20g/día de monohidrato de Cr durante 7 días. Parece que la carga aguda y a corto plazo de Cr (20-25g Cr/día durante 5-10 días) produce efectos beneficiosos sobre el rendimiento en:

  • Ejercicios de alta intensidad y corta duración, donde la hidrólisis de PCr contribuye de forma predominante en la producción de ATP requerido, con mínima participación de la fosforilación oxidativa, debido a que la ingesta de Cr incrementa los depósitos intramusculares de PCr. 
  • Ejercicios donde se produzca una excesiva bajada del pH intracelular, ya que la hidrólisis de PCr actúa como buffer del descenso del pH, debido a que se consume un hidrogenión. 
  • Ejercicios donde el transporte de fosfatos de alta energía en el interior de la célula muscular sea importante, como ocurre en ejercicios intensos separados entre sí por pequeños períodos de recuperación o en ejercicios donde predomine la fosforilación oxidativa, ya que el incremento de la [Cr total] intracelular facilita el transporte de ATP desde los sitios de producción hasta los de su utilización. 

Sin embargo, algunos estudios han contrastado que esta forma de aportar la Cr puede supone un amento de la masa del deportista entre 0.9 y 2.2Kg (Williams, 1998), un efecto no siempre deseado en nuestro deporte. 

Otros autores, (Rawson, E.S; Stec, M.J; Frederickson, S.J; y Miles, M.P., 2010) proponen una suplementación con dosis bajas (2-3gr/día durante 6 semanas) cómo forma de aumentar la concentración de Cr plasmática sin aumentar la a masa corporal, la masa libre de grasa, masa grasa, porcentaje de grasa corporal, el agua corporal total, después de la suplementación, manteniendo los beneficios sobre la fatiga antes descritos. Así mismo, parece que el mejor momento para realizar el aporte de Cr es cuando los depósitos de la misma se encuentran en los niveles más bajos, de forma que los receptores son más sensibles a su captación. Por este motivo es recomendable que su ingesta se produzca durante o inmediatamente después del esfuerzo. 





martes, 25 de febrero de 2014

Análisis biomecánico del Bandal Chagui.

En este post se expondrá el análisis biomecánico de una de las técnicas más comúnmente utilizada por los deportistas durante los combates: el bandal chagui. Para ello volveremos a servirnos de los estudios realizado por el Dr. Ramón Olivé durante el año 2005 con los deportistas del equipo español de taekwondo y los datos que este mismo proporciona. 

En su estudio, para ver el comportamiento de los grupos musculares más representativos del tronco, cadera y extremidades inferiores, así como las fuerzas que se generan tanto en la pierna de apoyo como en la de impacto, el Dr. Olivé, aunó la señal EMG, la utilización de la plataforma de fuerzas y la videografía. Para ver la implicación de cada grupo muscular y las fuerzas generadas, se ha dividido la técnica en tres periodos en función del momento en que se produce el contacto de la pierna de apoyo sobre la plataforma de fuerzas: Periodo I (apoyo bipodal), Perido II (apoyo Unipodal), Periodo III (impacto).

Los datos que se exponen no son absolutos para todos los individuos, pues pueden variar en función de la anatomía y capacidad técnica. Sin embargo, son una referencia fiable para comprender la biomecánica de esta técnica, puesto que al estudio se han sometido deportistas de alto nivel con un desempeño motor muy elevado. 

Biomecánica de la tácnica Bandal Chagui.

En la primera fase de inicio del movimiento la cadera de apoyo se encuentra con una flexión de 72,21º y una abdución de 16,75º, mientras que la cadera de impacto presenta una flexión de 23, 26º y una abducción de 3,33º, es decir, en una posición prácticamente neutra. Durante esta primera fase, la extremidad de impacto alcanza su máxima extensión (9,8º) y la pierna de apoyo alcanza la máxima adducción (2,4º).

Durante la segunda fase se produce un pivotaje de la pelvis sobre la extremidad de apoyo para proyectar la extremidad de golpeo. En este momento, las fuerzas que actúan sobre ambas caderas alcanzan los niveles máximos de velocidad lineal y angular. Se encuentra una flexión de 52,69º y una abducción de 0,12º, en la cadera de la pierna de apoyo. Mientras en la cadera de la pierna de ataque se presenta un flexión de 15,16º y una abducción de 0,72º preparando se para proyectar la pierna hacia el adversario. Aquí se alcanza la máxima extensión de la pierna de apoyo.

En la tercera Fase o de impacto propiamente dicha la pierna de apoyo presenta una flexión de 23,64º y una abducción de 43,88º, la cadera de impacto presenta una flexión de 73,91º y una abducción de 57,02, su máxima flexión en la fase de postimpacto.

A continuación se presenta una tabla en la que se indican los principales grupos musculares que intervienen en cada fase de la técnica. Debemos tener en cuenta la lateralidad: la pierna derecha será la de golpeo y la izquierda será la pierna de apoyo.



Si queréis conocer más a fondo el estudio biomecánico de esta y otras técnicas podéis pinchar en el siguiente enlace para acceder a la tésis Estudio de la cadera del practicante de taekwondo. 

Estudio de la cadera del practicante de Taekwondo. Dr. Ramón Olivé